viernes, 1 de junio de 2018

¿Qué podemos hacer en las aulas para promover que nuestros alumnos sean aprendices autorregulados?

Creemos que el aula es el lugar propicio para fomentar el desarrollo de los procesos autorregulatorios (Trías y Cuadro, 2012) y que el hecho de conocer los procesos que se encuentran detrás del aprendizaje de los alumnos, sin dudas ayudará a buscar estrategias que colaboren a este proceso. De todos modos, consideramos útil compartir algunas estrategias que creemos importantes:


  • Es esencial explicitar el objetivo que se persigue con una determinada tarea, dejar en claro lo que se espera que los alumnos realicen. También, resulta importante explicitar los criterios de evaluación desde el inicio de la actividad (o del año, incluso). Esto ayudará a regular el esfuerzo y el tiempo empleado para lograr el objetivo. A su vez, ayudará a que los alumnos tengan estándares para ir monitoreando su desempeño. 
  • Es importante plantear objetivos que si bien resulten un desafío para los alumnos, sea un problema factible de resolver, ya que de lo contrario la evaluación que relicen, dará como resultado que no vale la pena dedicar tiempo y esfuerzo a una tarea que no se podrá resolver, y el objetivo que primará será salvaguardar su autoconcepto, utilizando estrategias de evitación.
  • Otra estrategia que resulta de utilidad, es promover el pedido de ayuda, tanto al docente, como a un par, o a otros medios que puedan serivr de apoyo (diccionario, otro adulto). Resulta fundamental promover esta conducta desde el aula, pudiendo propiciar estos espacios de intercambio mediante algunas preguntas cómo ¿qué no se entendió? ¿qué dudas quedaron? Es fundamental tener conciencia de cómo se formulan las preguntas, ya que preguntar ¿todos entendieron?, no favorecerá que alguien levante la mano para decir que no ha entendido. Si bien el objetivo es que los estudiantes sean autónomos, resulta fundamental que sepan reconocer cuándo algo no pueden resolverlo por sí mismos, y puedan decidir qué tipo de ayuda necesitan y dónde pueden encontrarla.
  • Otra clave, es ayudar a los estudiantes a activar conocimientos previos cuando se enfrentan a una tarea. En el caso de la comprensión de textos, por ejemplo, se les puede preguntar qué les sugiere el título. Antes de comenzar con un tema nuevo, se puede apelar a lo que los estudiantes ya saben sobre eso. Se los puede estimular, a que cuando se enfrenten a una evaluación, activen el conocimiento que tienen para resolver un problema, y si es necesario que la apunten, para luego pasar a responder las preguntas.
  • Un aspecto fundamental es tener en cuenta el autoconcepto académico del alumno (concepto de su competencia académica), y generar actividades que el alumno pueda resolver a fin de incrementar su autoeficacia (sentimiento de capacidad de enfrentarse con éxito a una determinada tarea), lo que influirá en su autoconcepto. Muchas veces es necesario recordarles las experiencias de éxito que han tenido.

A continuación habrá una tabla, con distintas estrategias, que pueden utilizarse, organizadas según el modelo de Pintrich, la cual puede servir si se quiere trabajar un aspecto en particular de la autorregulación.

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